Sinagoga y Cementerio Remuh

ul. Szeroka 40

Hoy:

9:00-18:00
cerrado

La sinagoga Remuh, la más pequeña de las siete sinagogas de Cracovia, durante muchos años destacaba entre las otras debido a su modesta ornamentación. Después de la renovación finalizada en abril de 2016, el templo se convirtió en el principal lugar de oración para los miembros de la comunidad judía de Cracovia.

La palabra Remuh es un acrónimo que proviene de las primeras letras de la grafía hebrea del nombre "Rabino Moisés Isserles". La sinagoga Remuh debe su nombre precisamente a este erudito y rabino. La inscripción hebrea de la puerta por la que entramos al templo desde la calle Szeroka nos informa de que estamos en la Nueva Sinagoga dedicada a la memoria del Remuh. Tras una renovación a fondo, finalizada en abril de 2016, el templo se convirtió en el principal lugar de oración para los miembros de la comunidad judía de Cracovia.

La autorización de construcción (o, de hecho, de adaptación de su propia casa a una sinagoga) se la confirió el rey Zygmunt II August al rico comerciante Isserl ben Józef. Era un regalo para su hijo, Moisés Isserles, que desempeñaba la función del rabino de Cracovia. Era también rector de la yeshivá local (escuela talmúdica). Moisés Isserles era autor de obras de religión, filosofía, misticismo y ciencias naturales y el codificador más eminente del derecho asquenazí (o sea, el de los judíos asentados en Europa central y oriental). Su código ritual titulado Mappa (Mantel) lo siguen utilizando a día de hoy los judíos de todo el mundo. Aunque la sinagoga fuera fundada en el siglo XVI, en la actualidad resulta difícil encontrar aquí rasgos típicamente renacentistas. Lo que llama la atención son los enormes estribos (contrafuertes) que apoyan el edificio siendo este relativamente pequeño.

En 1968 el metropolitano de Cracovia de entonces, Karol Wojtyła, visitó el templo. En 1992 rezó aquí el presidente de Israel, Chaim Herzog. En enero de 2016 en la plaza delante de la sinagoga se instaló un banco dedicado a la memoria del héroe del Estado Clandestino Polaco, testigo del Holocausto y diplomático, Jan Karski.

El colindante cementerio Remuh fue fundado unos años antes de la creación de la sinagoga, ya que las primeras tumbas se remontan al año 1551. El cementerio fue cerrado en el siglo XIX. Antes de la II Guerra Mundial era un lugar bastante descuidado, con solo unas decenas de sepulcros. Los hitlerianos, a su vez, montaron en él un vertedero.

Durante los trabajos de renovación, iniciados en 1956, ocurrió un descubrimiento sensacional. Se hallaron unos 700 sepulcros del período entre la segunda mitad del siglo XVI y la primera mitad del siglo XIX, cubiertos de tierra. Las lápidas sepulcrales encontradas, en su mayoría incompletas o estropeadas, estaban ornamentadas con bajorrelieves típicos del arte decorativo judío. Entre ellos podemos admirar hoy día, por ejemplo: una corona que simboliza las virtudes y la vida devota del fallecido; hojas de uvas en sepulcros de rabinos, símbolo de su sabiduría y madurez; una jarra y escudilla que informan de que el fallecido procedía de la Tribu de Leví, cuyos miembros servían en sinagogas. Actualmente en el cementerio hay 711 sepulcros, algunos en forma de tumbas horizontales, otros en forma de lápidas sepulcrales llamadas matzevas. Los fragmentos de las lápidas que estaban ya muy estropeadas en el momento de su descubrimiento, se incrustaron en el muro por el lado de la calle Szeroka, formándose así el llamado muro de las lamentaciones.

Los judíos de todo el mundo visitan el cementerio para venerar la tumba de Moisés Isserles (fallecido en 1572). La mayoría de ellos deja aquí textos con plegarias esperando que Remuh interceda por ellos ante Dios. La tumba del famoso rabino es la única del cementerio que no se estropeó durante la guerra. El hecho de que se salvara se le atribuye a una intervención divina: después de la guerra se decía que al alemán que quería destruir el sepulcro le cayó un rayo. En la matzeva se conserva la inscripción original del siglo XVI: Entre Moisés [el profeta] y Moisés [Isserles] no había otro igual. La inscripción es una muestra del respeto del que Remuh goza entre los judíos.

Cuando Kazimierz fue incluida a la ciudad de Cracovia (en 1800) el cementerio Remuh, como resultado de la decisión tomada por las autoridades austriacas, se cerró, tal como todo el resto de los cementerios colindantes a iglesias que frecuentemente se encontraban justo al lado de urbanizaciones residenciales. El nuevo cementerio fue creado en las afueras de la aldea Grzegórzki, en la actual calle Miodowa 55. Hoy en día el cementerio tiene una superficie de 19 ha y cuenta con unos 10 mil. de sepulcros (el más antiguo es del año 1809). Aquí yacen los judíos de Cracovia más eminentes (desde el siglo XIX hasta la actualidad), entre ellos el pintor Maurycy Gottlieb (fallecido en 1879) y el vicepresidente de Cracovia, Józef Sary (fallecido en 1929).

 

Véase también:

  • la alcancía de piedra en la entrada con la inscripción: oro, plata, cobre cuya función era la de animar a los creyentes a dar limosna
  • el áron ha-kodesh, armario del altar del renacimiento tardío, enmarcado con una pilastra doble y coronado con tablas del Decálogo
  • la placa situada a la derecha del armario del altar que conmemora el lugar donde solía rezar el rabino Remuh y que hasta hoy en día permanece libre durante oficios religiosos

 

cerrado los sábados y festivos judíos

Entradas: normal PLN 10, tarifa reducida PLN 5

Horario de apertura:
01 enero - 30 marzo
lun-vie 9:00-16:00, sáb closed, dom 9:00-16:00
01 abril - 01 octubre
lun-vie 9:00-18:00, sáb closed, dom 9:00-18:00
01 octubre - 31 diciembre
lun-vie 9:00-16:00, sáb closed, dom 9:00-16:00
ul. Szeroka 40
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