Sinagoga de Izaak

ul. Kupa 16 / ul. Jakuba 25

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La más espléndida de todas las sinagogas de Cracovia fue fundada por Izaak Jakubowicz (nacido Ajzyk Jekeles) a petición de su mujer, Brajndla, que quería agradecer de esta manera la prosperidad y felicidad de su familia.

El permiso de construcción, conferido por el rey Vladislao IV Vasa provocó la protesta del párroco de la iglesia del Corpus Cristi, ya que resultó que los sacerdotes que visitaban a los cristianos de la parroquia tendrían que pasar con la hostia justo al lado de la sinagoga. Querían evitarlo debido al rumor que se había extendido según el cual los judíos querían "saquear la hostia". Izaak Jakubowicz, como correspondía a un comerciante refinado, negoció tantas veces con el obispo de Cracovia Jakub Zadzik que al final lo convenció y pudo terminar la construcción sin obstáculos (en 1644). Durante mucho tiempo después se discutía sobre la fuerza argumentativa del banquero...

El único elemento decorativo del exterior del templo es la portada barroca situada en el lado de la calle Izaaka. Solo en el siglo XX se añadieron dos escaleras, una a cada lado de la portada, con un porche de arcos, que conducen hasta la galería de mujeres. En el interior llaman la atención las policromías en forma de textos litúrgicos ornamentados. Las más antiguas se remontan al período inmediatamente posterior a la erección del templo.

Las peripecias relacionadas con su construcción tuvieron sus repercusiones posteriores. Durante el "diluvio sueco" fue saqueada una parte del mobiliario interior. Luego, debido a las deudas, la gestión de la sinagoga fue cedida a la iglesia de Santa Eduviges. Durante la ocupación nazi se instaló en el templo un taller teatral en el que el artista Tadeusz Kantor trabajaba como pintor de decoraciones. Después de la guerra, el espacio se convirtió en un almacén, posteriormente albergó talleres de escultura y conservación de monumentos y también funcionó como departamento de utilería del Teatro Stu. Solo en 1989 el Municipio Judío recuperó el edificio y restableció el antiguo esplendor de su interior.

En 2007 el Municipio arrendó la sinagoga a una comunidad jasídica que la convirtió de nuevo en un lugar de culto.

Hay una leyenda relacionada con el templo: cuando Izaak Jakubowicz era joven y pobre, una noche tuvo un sueño de que debajo de un puente de Praga, la ciudad checa, estaba enterrado un tesoro. Sin embargo, al llegar al puente Izaak descubrió que el lugar estaba cercado por soldados y que era imposible buscar el tesoro. Izaak le contó el sueño a un soldado. Este, riéndose, le contestó que él también había tenido un sueño de que debajo de la caldera en la casa de un tal Ajzyk de Kazimierz estaba escondido un tesoro. Izaak volvió a casa, desmontó la caldera y descubrió el tesoro. Gracias a ello pudo erigir la sinagoga y construir su propia fábrica.

 

Véase también:

  • la austera sala rectangular con una bóveda de cañón alto
  • la galería de mujeres con una arquería, sustentada en columnas toscanas
  • las policromías del s. XVII
  • el áron ha-kodesh (armario del altar, donde se guardan los rollos de la Torá), enmarcado con columnas toscanas, coronado con un dintel interrumpido y tablas convexas del Decálogo

 

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